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Los chicos contaron detalles de su estadía fuera de la provincia.
Yanina: “Te juro que no lo volveríamos a hacer”.
"Salim: “Yo sabía que mi mamá me iba a encontrar” D urante la última semana los rostros de Salim Tapia (15) y Yanina Torres (14), y el relato de su aventura adolescente fue una constante en los medios de comunicación. Primero la incertidumbre sobre su paradero y luego las andanzas de la joven pareja de novios oriundos de Guaymallén que se escaparon de sus casas el 17 de febrero en lugar de presentarse a rendir una materia en el colegio católico Santa Teresita, hicieron que la estuvieran en boca de todos. “Yo sabía que mi mamá me iba a encontrar, y te juro que por ella y por mí no vuelvo a hacer nunca más algo así”, destacó Salim en diálogo exclusivo con Los Andes minutos antes de regresar de Villa Gesell a Mendoza ayer por la tarde. Justamente en un camping de esa ciudad balnearia fueron encontrados el jueves por la mañana. Fue la gran trascendencia mediática la que posibilitó el reencuentro. “Ni nos imaginábamos todo lo que habíamos causado y el movimiento que habíamos despertado en todo el país. Creíamos que sólo nos buscaban en Mendoza y que se habían enterado ahí nomás, pero ahora nos hemos visto en los diarios y canales de todo el país, y supimos que hasta Missing Children nos buscaba”, destacó a este diario por su parte Yanina. El despliegue para dar con los chicos fue impresionante desde el mismo miércoles 17, cuando los padres recibieron el último mensaje de texto de cada uno de sus celulares donde les contaban que se iban porque habían repetido de año y les pedían a sus progenitores que no se preocuparan porque llevaban plata: Yanina le había quitado a su padre 5.000 pesos y 300 dólares, mientras que Salim contaba con los 400 pesos correspondientes a todos sus ahorros. “Apenas salimos mandamos un SMS y después sacamos los chips de los celulares, los rompimos y los tiramos porque no queríamos que nos rastrearan”, se sinceró Salim. “Nos asustamos, pensamos que nos iban a retar y por eso nos escapamos, pero nunca pensé que nos iban a buscar en todo el país”, fue la justificación del chico. “La decisión de escaparnos la tomamos juntos, porque teníamos miedo de que nos retaran porque nos había ido mal con el estudio, pero ahora nos dimos cuenta de que no era tan malo y que tendríamos que habernos quedado y asumir haber repetido. Lo primero que me dijeron mis padres mientras me abrazaban y llorábamos fue que no lo vuelva a hacer, y te juro que no lo volveríamos a hacer”, agregó a su turno Yanina. Como de vacaciones Salim y Yanina siempre supieron lo que estaban haciendo, más allá de desconocer las consecuencias. Desde hacía varios días se estaban llevando mudas de ropa a la casa de un amigo en común, hasta que llegó el día D: el jueves 18. Así abandonaron sus hogares, creyendo sus padres que se iban a rendir una materia pendiente para poder pasar de curso. Pero las escasas posibilidades de pasar de año se esfumaron cuando, en lugar de dirigirse al colegio, enfilaron hacia la Terminal y tomaron el primer micro que salía hacia Córdoba. “Fuimos de Mendoza a Córdoba, ahí llegamos a la medianoche y quisimos alquilar algo para pasar la noche y hospedarnos, pero no conseguimos. Entonces seguimos viaje hasta Retiro (Buenos Aires). Ahí estuvimos una noche, cenamos y partimos para Villa Gesell. Estuvimos cuatro días allá, primero en el camping Rama y como llovía, nos fuimos al Campamento del Sol hasta que nos encontró la policía”, contó Salim. Pese a estar a más de mil kilómetros de sus padres -que mientras tanto ya habían recorrido punto por punto la provincia de Córdoba al enterarse de que habían sacado pasajes a ese destino-, los dos chicos se mantuvieron muy tranquilos y unidos siempre. “Estuvimos con Yanina en todo momento, nos movíamos juntos de arriba abajo, nunca nos separamos”, relató Salim. Su novia, en tanto, resumió la situación en pocas palabras. “Allá, en Gesell, estuvimos muy bien en todo momento; juntos. A la noche salíamos a caminar y paseábamos”, agregó. La disponibilidad de plata también les fue favorable en todo momento. “La plata nos ha alcanzado, pero podría haber durado más. Lo que pasa es que la Yanina (sic) es muy gastadora, se llevaba 100 pesos y se gasta los 100. Se compró una planchita para el pelo, un grabador, una carpa y una sombrilla”, continuó Salim en tono de broma. Arrepentidos Una vez que se cruzaron los datos y se confirmó que los chicos estaban tranquilos y en perfecto estado en esa ciudad balnearia, ambas familias viajaron de inmediato a Gesell. Allí, tras ocho días de angustia y desesperación, Patricia y Tatiana (mamá y hermana de Salim) por un lado, y Mónica y César (padres de Yanina), por el otro, suspiraron aliviados. Y recién en ese momento los chicos dimensionaron las consecuencias de su decisión. “No volvería a hacer esto, pasar esta situación ni hacérsela pasar a mi mamá de nuevo. Me arrepiento mucho de haber hecho todo esto. Ahora quiero llegar a mi casa y abrazar a mi papá apenas lo vea”, reflexionó del otro lado del teléfono el chico, quien ya demuestra arrepentimiento y responsabilidad con su frase: “Ahora habrá que volver a la escuela y si tengo que repetir, repetiré. Tengo que hacerme cargo”. En idéntica sintonía, Yésica destacó: “El reencuentro fue muy emotivo, nos abrazamos y lloramos. Lo primero que voy a hacer cuando vuelva a Mendoza va a ser estar mucho tiempo con mi abuela y mis hermanos, que sé que están preocupados y esperándome. Y después voy a ir a las casas de mis amigas”. Más unidos que nunca Sin dudarlo, y más enamorados que nunca, los chicos claman orgullosos que seguirán de novios y que sus familias avalarán la relación. “Mis padres no se van a oponer a que sigamos de novios. El amor puede más que todo”, sentenció, romántico, Salim. “Nosotros vamos a seguir juntos, y más después de esto. Antes mi papá no lo quería mucho a Salim, pero ahora lo quiere un poquito más y está más tolerante. Y tendremos que volver a cursar y repetir”, sentenció Yanina. Mientras que Yanina, César y Mónica llegaron cerca de la 0 de hoy a Mendoza -volvieron en avión desde Buenos Aires-, Salim, Patricia y Tatiana estarán haciendo lo propio a media mañana, dado que emprendieron la vuelta ayer por la tarde en auto.
Fuente Los Andes
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